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dimarts, 10 de gener del 2012

Despertares


Por Débora Chomski
La naturaleza despierta de su sueño invernal y los brotes surgen tímidamente, al compás de los primeros soles.
Tu Bishvat, el Año Nuevo judío de los Árboles, es el final y el comienzo de dos ciclos. Y también, una transición de un mundo a otros mundos: aquel soñado por los místicos, pleno de claves y simbolismos, y aquellos que se imponen desde lo tangible y natural, en los que gradualmente las emociones y el espíritu recobran sus fuerzas.
Tu Bishvat es renovación, despertares. Y los frutos nacientes son parte de esa nueva luz, del destello incipiente.
Tu Bishvat es una fiesta judía muy antigua, que cae entre finales de enero y principios de febrero del calendario común (este año es el 8 de febrero). En estas fechas se separan los frutos de una temporada de los de la siguiente y se establece el diezmo anual. Desde su origen estaba asociada a la vida agrícola en la tierra de Israel. Luego de un largo exilio, con el retorno del pueblo judío a Israel, se replantan la tierra. Y también sus tradiciones. Como dice la Torá, «y cuando entres en esta tierra, plantarás árboles frutales» (Levítico, 19, 23).
La comida festiva incluye frutos que recuerdan esta etapa primigenia y representan a la tierra de Israel: «Tierra de trigo y cebada, de viñas, higueras y granadas, tierra de olivos y de miel [de dátiles]» (Devarim, 8, 8).
La mesa festiva de Tu Bishvat se viste con mantel blanco, flores y frutas de decoración y se perfuma el ambiente con esencias de azahar o rosas. Se sirven frutos y frutas variadas del tiempo y también una fruta nueva, recientemente cosechada, que se bendicen y se comen pasteles.
Se acostumbra a bendecir cuatro copas de vino que conjugan el blanco y el tinto. La primera copa es de vino blanco y representa el sueño de la naturaleza invernal. La segunda es de vino blanco, pero con un poco de vino tinto, para simbolizar el despertar de las especies y el renacimiento de las plantas. La tercera, es mitad de vino blanco y mitad de vino tinto y significa la lucha del sol y las lluvias, del frío y el calor, del invierno y el verano. La cuarta representa el resplandor del sol, que vence la batalla, ilumina y da calor.
Los frutos simbólicos de la fiesta son:
    • Las harinas: base del sustento humano, es un alimento esencial.
    • Las olivas: dan el mejor aceite. Su aceite era usado para consagrar reyes y sacerdotes.
    • Las uvas: su fruto da el vino, símbolo de alegría.
    • Los higos: maduran rápidamente y simbolizan la necesidad de cumplir nuestras buenas acciones rápido, antes de que perdamos la oportunidad de realizarlas.
    • La granada: fruto bello, cuya cima se parece a una corona, como la corona de la Torá, el libro sagrado de los judíos.
    • El dátil: metáfora de la sabiduría, porque su árbol resulta impermeable a los cambios de los vientos. De estos frutos, antiguamente, se hacía la miel.
También se incluyen otras frutas y frutos de estación como manzanas, peras, nueces y almendras y el etrog o cidro, que es una fruta muy especial, que permanece en el árbol durante las cuatro estaciones y que representa a la persona que se mantiene íntegra de espíritu a lo largo de su vida.

Una receta del tiempo: pastel de frutas y frutos secos
Ingredientes
200 g de harina
125 g de mantequilla en punto de pomada
125 ml de leche tibia,
20 g de levadura de panadería
la piel de un limón
tres huevos
150 g de manzana o frutas confitadas fileteadas
150 g azúcar
50 ml de coñac
huevo batido, para pintar
Elaboración
Calentar el horno a 180 grados. Rallar la piel de limón. En un recipiente,
deshacer la levadura con dos cucharadas de leche, una cucharada de harina y una de azúcar.
Esta es la masa fermentada.
En la mesa de la cocina (o en un recipiente), colocar la harina formando un volcán. Echar dentro los huevos, la sal y la leche. A medida que se trabaja la pasta, se agrega la mantequilla. Añadir la masa fermentada y el coñac a la preparación y amasar bien. Dejar reposar cubierta con un trapo para que leude la masa y doble su volumen.
A continuación, estirar la masa con las manos sobre la fuente de horno previamente untada con aceite. Pintar con huevo batido y decorar con los frutos secos y las rodajas de manzana o las frutas confitadas. Hornear hasta que quede dorada (30-40 minutos).
Texto y receta extraídos por la autora de su libro "Cocina judia para celebrar la vida", Trea, Gijón, 2009.

dijous, 8 de setembre del 2011

La sesta d'un faune

Jaime Espinar. Fauno rojo

Segons Ignasi Albors, mai un autor amb tan poca obra havia dut a terme una revolució tan important en tota la història de la música clàssica com Claude Debussy (1869-1918). I més tenint en compte la senzillesa de les seves obres, pensades més per a un petit grup d'amics íntims que per a un gran escenari.
La seva importància rau en el fet que fou el primer en "imaginar-se" sons nous. El seu particular llenguatge és molt influït per la música d'altres cultures.
La música de Debussy és subtil, evocadora, creadora d'ambients més que no pas narradora. És bàsicament colorista.


Claude Monet (1840-1926), Nenúfars

El Preludi a la sesta d'un faune (Prélude à l'après-midi d'un faune) és una obra primerenca i breu, inspirada en un poema del seu amic i poeta simbolista Stéphane Mallarmé (1842-1898). Amb aquesta obra, el compositor Claude Debussy dona un pas de gegant cap a la citada modernitat. Va ser estrenada el desembre de 1894.
L’autor del poema va dir “aquesta música prolonga l’emoció del meu poema... aconsegueix anar més enllà en la nostàlgia i en la llum”.
L’orquestra es limita a un conjunt d’instruments de corda, fusta, trompes i dues arpes, accentuat tot això amb el so de cristall d’una percussió de campanol•les i címbals antics.
Es narren els somnis d'amor i de sexe d'un jove faune en una càlida tarda estival. Darrera un brollador guaita el faune. Vigila amb ull desconfiat i s’adorm al so d’una flauta que tremola lànguidament i s’eleva fins més amunt del migdia d’estiu, quan Sicília s’embriaga amb el botorn espès de la calor, oferint una sensació de plaer i benestar.
El propi Debussy, diu: “Aquest és l’escenari on es mouen els somnis i els desigs del faune en la calor de la sesta; cansat de perseguir nimfes i nàiades, cau en un somni embriagador on veu realitzats els seus desigs”.

Le Bejart Ballet Lausanne. Palau de Congressos de Madrid (1989)

Fonts consultades:
ALBORS, Ignasi: Música per a no melòmans. Barcelona, Pòrtic, 2002.

Més informació sobre Jaime Espinar: http://jaimeespinar.wordpress.com
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