diumenge, 31 de juliol del 2011

Les nous del berenar

Una fonteta raja al peu de la noguera.
Allà van cada tarda a berenar els infants:
potser la font n’imita els salts remorejants.
I la noguera, a tots, els fa de mainadera.

El més petit de tots a sos germans digué:
-Les meves nous, les meves, jo vull picar-les ara-.
Fa, saberut, el gran: -Si en vols, les picaré.
Tu no, perquè en eixint de casa ha dit la mare:
A Mirtil no li deu el roc: és tan petit!

Quan pensa de picar la nou, es pica el dit.
-No ho creguis –fa el menut. Agafo el roc, veuries,
sense cap dit a sota. –Ningú no el creu de re.
Com el que fa de gran es plau en tiranies!
Mirtil pica de peus i crida com be;
i, amb el rebec, les nous, per terra cauen totes.
El gran gira l’espatlla dient: -Tu sempre botes-,
i ja l’oblida, amb aire superbament serè.
L’altre germà, però, que de reüll se’ls mira,
veu que Mirtil, picant de peus, en dansa d’ira,
sense saber-ho, esclafa les nous que li han caigut.
I va vers ell, distret, com de no res temut.
Pren cada nou, la menja (ningú no se n’adona).
Car, si amb plaer s’empara del guany de cada estona
No hi escarafalleja ni se’n gloria pas.
Que el seny defuig, alhora, topades i escarràs.
Josep Carner (1906). Els fruits saborosos. Barcelona. Edicions 62.


Pere TORNÉ-ESQUIUS, (1879-1936) Nenes.

divendres, 29 de juliol del 2011

Mil quinientas noventa y tres noches en casa de los Keskin


ISIK5 (2008): Happy New Year HDR
Me sentaba de inmediato a la mesa con el ceño fruncido. Los paquetes de regalos que había llevado me ayudaban a superar aquellos agobiantes momentos iniciales en la casa. Los primeros años eran cosas que le gustaban a Füsun, como baklava de pistachos, hojaldres hervidos del famoso Latif de Nisantasi, pescado en salmuera o huevas. Le entregaba el paquete a la tía Nesibe sin darle importancia pero contando algo al respecto. "¡Ay! ¿Por qué se ha molestado?", contestaba siempre. Entonces le daba a Füsun su regalo como si nada o lo dejaba a un lado donde pudiera verlo cuando nuestras miradas se cruzaran, y al mismo tiempo le respondía a la tía Nesibe "Pasaba por delante de la tienda y olía tan bien que no pude resistirme", y añadía un par de frases sobre aquella tienda de Nisantasi. Mientras tanto me sentaba en mi sitio intentando ser tan invisible como el estudiante que llega tarde a clase, y de repente me sentía muy a gusto. Después de un rato de estar sentado, cruzaba por un instante mi mirada con la de Füsun. Eran unos momentos extraordinariamente felices.
Televisor 1942
(...) Mi lugar en la mesa era entre Füsun y Tarik Bey, en el lado largo de la mesa que daba al televisor, frente a la tía Nesibe. Si Feridun estaba en casa, se sentaba a mi lado, si no, lo hacía alguno de los escasos invitados. Al principio de la cena, la tía Nesibe se sentaba de espaldas al televisor para estar cerca de la cocina; una vez mediada, cuando tenía menos que hacer en la cocina, se levantaba y se sentaba a mi izquierda, entre Füsun y yo, y así podía ver cómodamente la televisión. Durante ocho años me senté allí, codo con codo con la tía Nesibe. Cuando pasaba a mi lado, el otro lado largo de la mesa quedaba vacío. A veces Feridun se sentaba en aquel espacio vacío cuando llegaba por la noche a casa. Entonces Füsun pasaba al lado de su marido y la tía Nesibe al sitio de Füsun. En ese caso se hacía difícil ver la televisión, pero para aquellas horas generalmente ya se había terminado la emisión y estaba apagada.
Si durante un programa importante todavía había algo en el fogón, si era necesario entrar y salir de la cocina, a veces la tía Nesibe se lo dejaba a Füsun. Mientras entraba y salía de la cocina que tenía justo al lado, pasaba continuamente entre el televisor y yo llevando platos y cacerolas. (...)
La mayor parte del tiempo de las mil quinientas noventa y tres noches que fui a casa de los Keskin la pasé sentado en el lado largo de la mesa viendo la televisión. (...) Lo que nos recordaba la hora era, por supuesto, el cierre de la emisión. En los cuatro minutos de ceremonia de cierre de la emisión de la TRT, en todos los cafés y casinos de Turquía se escuchaba el himno nacional como fondo a los soldados que desfilaban saludando la bandera izada en su asta.

Orhan Pamuk (2009): El Museo de la Inocencia, Literatura Mondadori, 360-362.

La fiesta del sacrificio

Travir (2009): Run away!!!
Salimos y apenas habíamos dado un par de pasos en el frío cuando vi que en el solar vacío y enfangado que había al lado se había reunido una multitud bajo el pequeño tilo que había más allá dispuesta a degollar un carnero para el sacrificio. Tal y como veo las cosas ahora, debería haber pensado que iban a degollar a aquel animal, que eso podría impresionar a aquella niña pequeña y no tendría que haber dejado que Füsum se acercara.
Pero eché a andar hacia allá curioso y sin pensármelo dos veces. Nuestro cocinero Bekri Efendi y nuestro portero Saim Efendi se habían arremangado y estaban derribando un carnero pintado con alheña y con las patas atadas. Junto al carnero había un hombre con un delantal y un enorme cuchillo de carnicero, pero no podía ver lo que hacía porque el animal se sacudía continuamente. Entre el cocinero y el portero, de sus bocas salía vaho por el esfuerzo, lograron inmovilizarlo. El carnicero agarró al carnero por el bonito morro y por la boca, le giró la cabeza torpemente y le apoyó el largo cuchillo en la garganta. Se produjo un silencio. "Dios es grande, Dios es grande", dijo el carnicero. Movió el cuchillo adelante y atrás y lo clavó con rapidez en la blanca garganta del carnero. Al sacarlo brotó un grueso chorro de sangre rojísima. El carnero se sacudía y uno podía comprender que estaba agonizando. No se veía el menor movimiento. De repente una ráfaga de viento hizo ulular las desnudas ramas del tilo. El carnicero echó a un lado la cabeza del carnero y dejó que la sangre cayera en un agujero que habían cavado previamente. 
A un lado vi unos niños curiosos que arrugaban el gesto, al chófer Çetin Efendi, a un anciano que rezaba. Füsum se agarró en silencio a la manga de mi chaqueta. El carnero todavía se movía de vez en cuando, pero eran sus últimos estertores. El carnicero, que estaba limpiándose el cuchillo en el delantal, era Kazim, el de la carnicería al lado de la comisaría, no lo había reconocido en un primer momento. Cuando mi mirada se cruzó con la del cocinero Bekri comprendí que se trataba del carnero que habíamos comprado hacía unos días para las fiestas y que se había pasado una semana atado en el jardín de atrás de casa.


Orhan Pamuk (2009): El Museo de la Inocencia, Literatura Mondadori, 57-58.

La batidora

Batidora años 50
Nurcihan confesó que también su madre presumía de haber sido la primera persona en Turquía en haber usado una batidora eléctrica. Nos contó que años antes de que en los colmados empezara a venderse zumo de tomate enlatado, o sea, a finales de los cincuenta, su madre había tomado por costumbre ofrecer a las amigas que iban a jugar al bridge zumos de tomate, apio, remolacha y rábano, e invitar a la cocina a aquellas señoras de la alta sociedad que tomaban sus zumos de hortalizas en vasos de cristal de roca y mostrarles la primera batidora que había llegado a Turquía. Y así, acompañados de una agradable música de aquellos años, recordamos cómo los miembros más destacados de la burguesía de Estambul acababan con la cara y las manos manchados de sangre con el entusiasmo de ser los primeros que usaban en Turquía maquinillas de afeitar, cuchillos de carne, abrelatas eléctricos y otros artefactos aún más extraños y terribles. Hablamos también de cómo aquellos aparatos que se traían con tanto entusiasmo de Europa y que en su mayoría se estropeaban en cuanto se usaban una sola vez, las grabadoras, los secadores de pelo que hacían saltar los fusibles, los molinillos de café eléctricos que tanto asustaban a las criadas, las máquinas para hacer mayonesa cuyos repuestos eran imposibles de encontrar en Turquía, se guardaban y se olvidaban en cualquier rincón polvoriento de nuestras casas durante años porque nadie se decidía a tirarlos.
Manuel Cantarero (2009): 5 ciudades: Estambul
Orhan Pamuk (2009): El Museo de la Inocencia, Literatura Mondadori, 159-160.

dijous, 28 de juliol del 2011

Un camell d'orient


Un camell d'Orient entra a la ciutat,
Carrega a la gepa un sac
ple de regals.
Pregunta al seu
Rei quin camí han de seguir,però
l'home està ben adormit,
el camell vol despertar-lo amb un crit
que es perd en la nit.
"Disculpi taxista, em podría orientar?
Som a nit de Reis, com
vostè ja sabrà,
un nen i una nena
ens estan esperant,
portem uns
paquets de molt lluny,
però el Rei ha caigut
en un somni profund
i estic tan perdut!"
Grimpa el camell, grimpa,
grimpa pel fanal!
Descansa al balcó del pis principal,
es topa amb pa i aigua
que li han preparat,
però el Rei dorm en el carreró
i el camell no vol
malgastar l'ocasió
de tastar unes
neules i un torró.
I es mira
al pessebre i es trova atractiu,
allà entre la molsa,
travessant un riu,
però no queda
temps i s'apropa al sofà,
amb les dents treu,
amb cura, del sac,
una bicicleta de colors
llampants,
unes nines russes i un
soldat.
Un camell d'Orient
surt de la ciutat!
La gepa lleugera buida de regals!
El Rei es desperta i pregunta on estan.
"Pot estar tranquil
Majestat",
contesta la bèstia
avançant per l'asfalt,
"ja l'avisaré en arribar".
I el sol va sortint i el rei segueix
roncant!

MANEL, "Un camell d'orient", del llibre-disc Un camell d'orient, Estrella Polar, 2010

Els pinyons

Rivera,Lola (2008). Mmm... piñones!!!
De sobte m’adono que els cinc pins que voregen el camí d’accés són plens d’activitat. Pel so sembla com si els esquirols estiguessin esqueixant fulls de paper, o mossegant panini, aqueixos panets durs italians. Un home baixa d’un bot d’un cotxe, agafa tres o quatre pinyes i continua ràpidament el seu camí. El signor Martini. Espero que porti notícies i hagi trobat algú que pugui llaurar les terrasses. Escull una de les pinyes i la colpeja contra el mur de pedra. En cauen pedretes negres. N’obre una amb una pedra i sosté un òval recobert d’una pell fosca. “Pinolo”, anuncia. Aleshores assenyala les fosques i petites peces escampades pel camí d’accés. “Torta della nonna”, declara, por si de cas no n’he captat el sentit. Millor encara, penso, pesto per fer-lo amb l’abundant alfàbrega que ha sortit de les sis plantes que he plantat. M’encanten els pinyons a l’amanida. Pinyons! I els he estat trepitjant.

Mayes, Frances (2002). Bajo el sol de Toscana. Barcelona: Seix Barral, 78-80. Traducció al català de Fina Masdéu.

La dona de Lot es converteix en estàtua de sal

Lot se salva i les ciutats de la plana són destruïdes
1 Cap al tard, els dos àngels van arribar a Sodoma. Lot s'estava assegut a la porta de la ciutat. En veure'ls es va aixecar per anar-los a rebre i es prosternà fins a tocar terra amb el front.
2 Després va dir:
--Si us plau, senyors meus, feu-me l'honor de venir a casa del vostre servent. Us rentareu els peus i podreu passar-hi la nit. Demà al matí continuareu el vostre camí.
Ells van respondre:
--No cal. Farem nit a la plaça.
3 Però Lot va insistir tant que van anar a casa d'ell. Els va preparar sopar, va coure panets, i van menjar.
4 Encara no se n'havien anat a dormir, que els homes de Sodoma van encerclar la casa: joves i vells, hi eren tots sense excepció.
5 Cridaven Lot i li deien:
--On són els homes que han entrat a casa teva aquest vespre? Fes-los sortir. Volem abusar d'ells.
6 Lot va sortir a l'entrada, tancà la porta darrere seu
7 i els va dir:
--Germans, us ho demano, no feu aquesta maldat!
8 Tinc dues filles encara verges; us les trauré perquè en feu el que vulgueu. Però no feu res a aquests homes: són hostes que s'han acollit sota el meu sostre.
9 Ells van contestar:
--Fora d'aquí! Un home que ha vingut com a immigrant, ara vol fer de jutge? Et tractarem a tu pitjor que a ells!
Van empènyer Lot amb tota la força i s'acostaren a la porta per esbotzar-la.
10 Però els dos homes van treure la mà, estiraren Lot cap a dintre la casa i van tancar la porta.
11 I a tota aquella gent que eren davant l'entrada de la casa, tant als petits com als grans, els van deixar cecs; així no van ser capaços de trobar l'entrada.
12 Llavors els hostes van dir a Lot:
--Qui et queda encara aquí? Gendres, fills i filles, tots els teus parents, treu-los d'aquesta ciutat.
13 El clam que ha arribat davant el Senyor des d'aquest lloc és tan gran, que ell ens ha enviat a destruir-lo.
14 Lot anà a avisar els seus futurs gendres, els qui s'havien de casar amb les seves filles, i els va dir:
--De seguida! Sortiu d'aquest lloc, perquè el Senyor vol devastar la ciutat!
Però els gendres es van pensar que Lot ho deia de per riure.
15 A trenc d'alba, els dos àngels van donar pressa a Lot:
--Corre, emporta't de casa la teva dona i les teves dues filles que són aquí, si no voleu ser aniquilats amb la ciutat culpable.
16 Veient que Lot s'entretenia massa, com que el Senyor se n'havia compadit, els àngels el van agafar per la mà juntament amb la seva dona i les seves dues filles i els van treure tots de la ciutat.
17 Un cop fora, li van dir:
--Fuig, si vols salvar la vida. No miris enrere ni t'aturis enlloc de la plana, que series aniquilat: fuig a la muntanya.
18 Lot els va dir:
--No, senyor meu!
19 Tu has concedit el teu favor al teu servent i has estat amb mi tan bo que m'has salvat la vida. Pensa, doncs, que, abans no m'hauré refugiat a la muntanya, ja m'haurà atrapat el desastre i moriré.
20 Mira, aquí hi ha aquesta petita ciutat, prou a la vora per a poder-m'hi refugiar. És molt petita. Deixa-m'hi refugiar per salvar la vida.
21 Ell li va respondre:
--Fins en això et vull afavorir: no arrasaré la ciutat de què em parles.
22 Corre, vés a refugiar-t'hi, que no puc fer res fins que no hi hagis entrat.
Per això la ciutat es diu Sóar.
23 Quan el sol sortia, Lot va arribar a Sóar,
24 i a l'instant el Senyor va fer ploure del cel sofre i foc sobre Sodoma i Gomorra.
25 Va arrasar aquelles ciutats i tota la plana, amb els seus habitants i tota la vegetació.
26 La dona de Lot va mirar enrere i es convertí en una estàtua de sal.
27 Abraham va anar de bon matí a l'indret on s'havia aturat per parlar amb el Senyor.
28 Va mirar, des d'allà dalt, cap a Sodoma i Gomorra i cap a tota la plana i va veure que de la terra pujava una fumarada com si hi hagués una fornal.
29 Així Déu, quan va destruir les ciutats de la plana, es recordà d'Abraham i en va treure Lot, que hi habitava, perquè no es trobés enmig de la catàstrofe.


LA BÍBLIA (2003): Antic Testament. Gènesi, Ed. Claret, Associació Bíblica de Catalunya i Societats Bíbliques Unides. 
Text sencer

... Més dolces que la mel

97 Com estimo la teva Llei!
Tot el dia la porto al pensament.
98 Pels teus manaments, tinc més seny que l'enemic,
perquè me'ls he fet meus per sempre.
99 Sóc més instruït que tots els meus mestres
de tant que medito el teu pacte.
100 Complir els teus preceptes
em fa més assenyat que els ancians.
101 No deixo anar els meus peus per mals camins,
vull viure atent a les teves paraules.
102 Les decisions que has pres, no les defujo;
tu me les has ensenyades.
103 Quina dolçor, les teves promeses!
Les trobo, quan en parlo, més dolces que la mel.
104 El seny em ve dels teus preceptes;
per això detesto els camins enganyosos. (Sl, 119, 97-104)

LA BÍBLIA (1993): Antic Testament. Salms, Ed. Claret, Associació Bíblica de Catalunya i Societats Bíbliques Unides. 

Yuha porta albergínies del mercat

Julliard Marie (2007). Derviche électro pop
En Yuha, el neci proverbial del món sefardita, sempre em feia embolics. Un dia la seva mare va voler enviar-lo al mercat a comprar albergínies. En Yuha li va dir que ell mai no havia vist una albergínia “Que no has vist mai una albergínia?”, preguntà ella consternada. “Però si mengem albergínies al menys dos cops a la setmana.”
“Mare, ja sé que en mengem sovint, però sols sé quin aspecte tenen quan estan guisades. Explica’m, si et plau, què és el que he de cercar al mercat.”
“L’albergínia té un abric de color morat i porta un barret verd com això”. Dit i fet, la mare d’en Yuha es va posar un caftà de color morat i va enrotllar-se una bufanda verda al cabell. “Ho veus? Això són les albergínies. Ara, vés al mercat i porta-me’n algunes.”
Amb aquesta explicació clara i senzilla al cap, en Yuha va córrer cap al mercat. Després de molta estona, va tornar tot acalorat i cansat. “Finalment he trobat l’albergínia, però no volia venir. He hagut de forçar-la lligant-li les mans amb una corda i arrossegar-la pel carrer.”
“Què? Que has lligat l’albergínia amb una corda i l’has arrossegada pel carrer?” cridà la seva mare al mateix temps que corria cap a la porta principal. El seu fill havia portat a casa un turc dervix molt enfadat, que duia un mantell de setí morat damunt de les espatlles i un turbant verd al cap!

Conte popular extret del llibre: Rabí robert Sternberg (1998). La cuina sefardita (La riquesa cultural de la saludable cuina dels jueus del Mediterrani). Editorial Zendrera Zariquiey, Barcelona 108

Més contes: CLIQUEU-HI

La mel

Ángel Robledano (2010). Miel
Els cinc tigli, til·lers del vell món, no fan fruit. Fan molta ombra al llarg de l’àmplia terrassa que queda al costat de la casa quan el sol no ens deixa posar-nos a la del davant. Mengem sota els tigli gairebé cada dia. Les seves flors són com arracades nacrades que pengen de les fulles, i quan s’obren —sembla ser que totes ho fan el mateix dia—, la seva aroma impregna tot el turó. Ens asseiem al balcó de la primera planta, a l’alçada de les flors, tractant d’identificar-ne l’olor. A mi em recorda l’olor de la secció de perfumeria de l’hipermercat; Ed creu que fan la mateixa olor que l’oli que el seu oncle Syl feia servir per al cabell. Sigui com sigui, atreu totes les abelles de la zona. Fins i tot de nit, quan pugem a prendre cafè al balcó, estan ocupades amb les flors. El seu zumzeig col·lectiu sona com si s’apropés un eixam. És alhora tranquil·litzador i alarmant. Al principi Ed es queda al llindar perquè és al·lèrgic a les picades d’abella, però nosaltres no els interessem. Han d’omplir les seves cistelletes, cobrir-se les potes de pol·len.
Mayes, Frances (2002). Bajo el sol de Toscana. Barcelona: Seix Barral, 85-87
Si voleu continuar llegint el text, CLIQUEU-HI.

Sobre la mel:
  • Receptes, productes apícoles i mel artesanal de San Marcos Sierras (Córdoba): La mel
  • L’essència del Montsec. Inspiració, plaer i tradició: La cuina de la mel. La tradició dels nostres fogons, farcida d’elements de subsistència, viu arrecerada des de molt enrere sota el perfil feréstec del Montsec. Aquesta muntanya que ens defineix i aixopluga, d’olors de romer i timó, amaga en els seus plecs els ruscs del nèctar més preuat…
  • Salut holística i higienista: Biosfera. Contra quines malalties és útil el consum de mel? Per què la mel és tan important nutricionalment parlant? Quins tipus de mel existeixen? Què és la mel biològica?

Berta Wilhelmi

Càntic dels càntics

Luca Giordano (1693-94). Salomó i la Reina de Saba en la Volta de la Basílica del Escorial
Els teus llavis, esposa, regalimen mel verge,
Mel i llet tens a la llengua...
Els teus recs formen un verger de magraners
I de fruits exquisits.
Xiprer i nards,
Nard i safrà;
Canya aromàtica i cinamom,
Amb tots els arbres d’encens;
Mirra i àloes, amb tots els bàlsams més fins.
Gustav Klimt. El beso
ELLA
Que em besi amb besos de la seva boca!Les teves carícies són més dolces que el vi.
Són embriagants els teus perfums,aroma que s'escampa és el teu nom;per això les donzelles s'enamoren de tu.
Atrau-me darrere teu! Correm!El rei m'introdueix a les seves estances:«Amb tu fruirem i farem festa.»Assaborim més que el vi les teves carícies!Amb raó s'enamoren de tu!
Sóc bruna però bonica,filles de Jerusalem,com les tendes de Quedar,com els pavellons de Salomó.
No us fixeu en la meva morenor:és el sol que m'ha embrunit.Aïrats contra mi, els fills de la meva mareem feren guardiana de les vinyes,però ni la meva vinya no he pogut guardar.
Digues-me, amor de la meva ànima,on pastures el ramat,on el fas reposar quan és migdia,perquè no vagi perdudadarrere els ramats dels teus companys.
ELL
Si no ho saps, bellíssima entre les dones,segueix les petjades dels ramatsi pastura els teus cabritsvora les tendes dels pastors.
A una euga junyida als carruatges del faraóet comparo, estimada meva!
10 Que en són, de belles, les teves galtesentre les arracades,el teu coll entre ramells de perles!
11 Et farem arracades d'oramb filigranes d'argent.
ELLA
12 Mentre el rei és a la seva cambra,el meu nard exhala el seu perfum
13 El meu estimat és per a mi un saquet de mirra,s'adorm entre els meus pits.
14 El meu estimat és un raïm de flor d'hennade les vinyes d'Enguedí.
ELL
15 Que n'ets, de bella, estimada meva,que n'ets, de bella!Els teus ulls són coloms.
ELLA
16 Que n'ets, de bell, estimat meu,que n'ets, de fascinant!Com verdeja el nostre llit!
17 Són de cedre les bigues de casa nostra,el nostre sostre és de savina.
(Ct, 1, 1-17) LA BÍBLIA (1993): Antic Testament. Càntic dels Càntics, Ed. Claret, Associació Bíblica de Catalunya i Societats Bíbliques Unides.

El rei Salomó va ser el primer a descriure l’abundància de fruites, herbes i espècies per la qual la regió mediterrània és famosa. El seu llenguatge poètic i evocatiu va preconitzar el que poetes grecs, romans, àrabs, jueus, turcs, francesos i italians escrigueren sobre els jardins de la Mediterrània en segles posteriors. Aquests jardins eren cultivats tant per les seves fragàncies com pels aliments i el plaer de l’estètica. La dolça essència de les herbes, de les fruites i de les flors, les espècies fortes i els colors lluminosos, són, tots, elements importants en la composició d’un àpat mediterrani.


Rabí robert Sternberg (1998). La cuina sefardita (La riquesa cultural de la saludable cuina dels jueus del Mediterrani). Editorial Zendrera Zariquiey, Barcelona,  pàgina 35.

Torta della nonna

Mellie (2008). Torta della nonna
Se m’ha acudit de fer una d’aquestes omnipresents torta della nonna, que de vegades sembla que siguin les úniques postres que coneixen els italians. La varietat de les postres nord-americanes i franceses, senzillament, no té cap interès a la cuina local. Estic convençuda que t’has d’haver criat menjant dolços italians per poder apreciar-los. Els seus pans de pessic i pastissets són normalment massa eixuts per al meu paladar. Torte della nonna, pastissos de fruita, potser un tiramisú (unes postres que detesto)…, excepte als restaurants cars, és clar. Aquests pastissos de l’àvia es venen a la majoria de pastisseries, i també en molts bars. Encara que puguin ser molt bons, de vegades sembla que entre els ingredients fan servir intonaco, guix. No m’estranya que els italians demanin fruita per postres. Fins i tot el gelato que abans era deliciós a tot Itàlia, ja no és ni mitjanament bo. Són molts els qui proclamen que el seu gelat és de fabricació casolana, però el que no diuen és que per fer-lo de vegades utilitzen els sobrets de preparat en pols. Quan trobes el veritable gelato de préssec o maduixa és inoblidable. Per sort, la fruita submergida en bols d’aigua fresca sembla perfecta al final d’un sopar d’estiu, sobretot amb el pecorino local,gorgonzola o una porció de parmigiano.
Traduint els grams en tasses tan bé com sé, copio una recepta d’un llibre de cuina. Hi ha centenars de versions de la torta della nonna. A mi m’agraden les que porten polenta al pa de pessic i una fina capa de farcit entremig. No em fa res l’hora de més que he de passar partint pinyons, quan a casa m’hauria limitat a treure’ls de la nevera. Primer faig una crema espessa amb dos rovells d’ou, 1/3 de tassa de farina, 2 tasses de llet i ½ tassa de sucre. Me’n surt més que no necessito, de manera que n’aboco en dos bols per menjar-nos-la després. Mentre la crema es refreda, preparo la massa: 1-1/2 tasses de polenta, 1-1/2 tasses de farina, 1/3 de tassa de sucre, 1-1/2 culleradetes de llevat en pols, 100 grams de mantega afegits als ingredients en sec, 1 ou sencer barrejat amb un rovell. Divideixo la massa en dues parts i n’escampo una sobre el motllo, la cobreixo amb crema i escampo al damunt la segona part de la massa, unint-ne les vores. Escampo un grapat de pinyons pel damunt i ho poso al forn a 175 graus durant vint-i-cinc minuts. La cuina s’omple de seguida d’una aroma prometedora. Quan és a punt, poso la torta daurada a l’ampit de la finestra i truco al signor Martini per telèfon. “La meva torta della nonna està llesta”, li dic.
Quan arriba, preparo una cafetera d’espresso i li serveixo un tros generós de pastís. Després del primer mos, la seva mirada agafa un aire somniador. “Perfetto”, és el seu veredicte.
Mayes, Frances (2002). Bajo el sol de Toscana. Barcelona: Seix Barral, 79-82.

Les figues

Greg Silva (2008). Early figs
On hi ha figueres hi ha aigua. A les terrasses creixen prop dels conductes d’aigua que vam descobrir. Hi ha un embolic d’arrels que s’arrosseguen cap al pou natural des de la figuera. Tinc moltes idees confuses sobre les figues. El seu caràcter carnós els confereix una certa tenebror. En italià, il fico, la figa, té un gir col·loquial en la fica, que significa la vulva. M’imagino que deu ser per la famosa fulla de figuera de l’èxode de l’Edèn, però fa la sensació de ser el més antic dels fruits. Una altra cosa curiosa: la flor de la figuera és dins de la figa. Obrir-ne una és mirar dins d’un complex retaule del cicle de la vida, infinitament sofisticat i primitiu. A la figuera, la pol·linització es produeix mitjançant una interacció amb un tipus determinat de vespa d’uns tres mil·límetres de llarg. La femella s’obre pas fins a la flor en desenvolupament que hi ha dins de la figa. Un cop dins, es posa a furgar amb el seu oviscapte, un nas corbat i fi com una agulla, a l’ovari femení de la flor i hi diposita els ous. Tanmateix, si l’oviscapte no pot arribar a l’ovari (algunes flors tenen uns estils llargs), pot fertilitzar la flor amb el pol·len que ha recollit dels seus viatges. En qualsevol cas, la meitat d’aquest sistema simbiòtic està servida: les larves de la vespa es desenvolupen tant si ha deixat els ous com si la flor pol·linitzada fa llavor. Si la reencarnació existeix, si us plau, que no torni jo a la vida convertida en vespa de figuera. Si la femella no aconsegueix trobar un niu apropiat per als seus ous, normalment es mor d’esgotament a l’interior de la figa. Si el troba, els ous s’obren dins de la figa i els mascles neixen sense ales. La seva única i breu funció és el sexe. S’aixequen i fertilitzen les femelles, després les ajuden a sortir de la figa i es moren. Les femelles emprenen el vol, emportant-se esperma suficient per fertilitzar tots els ous. Resulta tan atractiu saber que, per molt exquisit que sigui el gust de la figa, cadascuna d’elles no deixa de ser un petit cementiri de vespes mascles sense ales? O potser la sensualitat de la figa procedeix del gust que deixen aquests mascles en dissoldre’s després de les seves vides breus i dolces.


Mayes, Frances (2002). Bajo el sol de Toscana. Barcelona: Seix Barral, 87-88.

dimecres, 27 de juliol del 2011

La sal

Serarols, Josep Maria (2009). Salines de la Trinitat
(…) La sal es troba també en jaciments a les terres de l’interior, a Catalunya en tenim, per exemple a Cardona, Gerri de la Sal i Peralta de la Sal. L’explotació  d’aquesta sal pot ser en mines a cel obert (Cardona), en galeries subterrànies o simplement per evaporació d’aigües de deus fortaments salades. De totes maneres la sal de consum a taula i cuina sol ser marina, sal que s’extreu de l’aigua del mar per evaporació. El procés habitual consisteix a fer passar l’aigua de mar per diferents tancs d’evaporació on es va concentrant el contingut de sal i van precipitant altres sals que també conté l’aigua de mar. Finalment precipita al sal de consum (clorur sòdic) de gran puresa. A Catalunya existeixen salines d’aquest tipus al Delte de l’Ebre i a Eivissa. La sal ha estat des d’antic el més important dels condiments i ha tingut com tots els aliments bàsics un vessant màgic i social, oferir la sal era comú a les cultures antigues com a mostra d’hospitalitat. La paraula salari prové de la sal que rebien els legionaris romans com a paga. També cal que sapiguem que la sal ha estat gravada amb forts impostos en moltes èpoques i llocs (a Europa a l’Edat Mitjana, per exemple) ja que per la seva importància i necessitat s’ha considerat patrimoni de l’Estat. Actualment ens recomanen constantment que en reduïm el consum per motius de salut (provoca hipertensió), el que és cert és que no podem deixar de consumir-ne ja que és una necessitat orgànica, però cal que sapiguem que gairebé tots els aliments que consumim ja en contenen i aquesta sal afegida és la que pot resultar nociva a determinades persones. 
Sans, Pere(2009). La cuina del vi (Apropament a la cultura del vi i la cuina a la Mediterrania). Editorial Comanegra, Barcelona 108-109


Sobre la sal
Portal de la sal: Sales gourmet
Viquipèdia: Halita
Alimentación sana: Tipos de sal
Wikipedia: Sal marina
Wikipedia: Salinas
Viquipèdia: Flor de sal 
El Aderezo. Blog de cocina: Tipos de sal
Portal de la sal: La sal de Guérande
Dietética: Sal del Himalaya 

Rutes de la sal
PÀGINA MOLT INTERESSANT: MineralCat. Mines i minerals
Mines i minerals: Ses Salines. Eivissa 

Un dinar a Pellestrina

Gasperazzo, Andrea (2009). Pellestrina laguna
Gasperazzo, Andrea (2009). Pellestrina laguna
—Què ens recomana? —va preguntar Brunetti.
—L’antipasto di mare és molt bo. Si no, tenim sèpia o sardines, si els agraden.
—Què més hi ha? —va preguntar Vianello.
—Aquest matí encara quedaven alguns espàrrecs al mercat, o sigui que hi ha amanida d’espàrrecs i gambes.Brunetti va demanar això; Vianello va dir que ell no prendria antipasto i el cambrer va passar als primi piatti.
—Spaghetti alle vongole, spaghetti alle cozze i penne all’Amatriciana —va recitar, i llavors es va aturar.
[...] L’elecció dels plats principals estava limitada a ànec rostit o un plat de peix fregit. Vianello va escollir el primer, i Brunetti el segon. Van demanar mig litre de vi blanc i un litre d’aigua mineral. El cambrer els va portar un cistell de bussolai, els gruixuts bastons de pa ovalats que agradaven especialment a Brunetti.
Quan se’n va haver anat, Brunetti en va agafar un, el va partir per la meitat i hi va fer una mossegada. Sempre el sorprenia que, malgrat estar tan a la vora del mar, estiguessin cruixents. El cambrer els va portar el vi i l’aigua, els va deixar sobre la taula i es va afanyar a retirar els plats de la parella més gran.
—Venim a Pellestrina i no menja peix —va dir Brunetti, més fent una afirmació que una pregunta.[...]
—M’he fet de Greenpeace, senyor —va dir Vianello com a resposta.
Donna Leon (2003). Un mar de problemes. Barcelona: Edicions 62 (pàg. 34-35).
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

ENGRANDEIX EL TEXT